Estar entrando a un comercio es ya un circo donde todo mundo se queda a ver algunas de las funciones que mas le llamen la atención: computo, televisiones de tantas pulgadas y demás formas en que el petróleo se pueda moldear.
En esta ocasión pude notar a dos niños, uno de apenas tres o cuatro años y el otro de mas de veinticinco.
Comenzando a andar en el local observo un bloqueo una canastilla pequeña mantiene bloqueado el paso noto que un pequeño esta embobado observando un juguete y con su manita se pone a manipularlo con la otra sostiene la manija del contenedor, un toque y el muñeco se mueve prendiendo una luz, el padre a cierta distancia mantiene su atención en una computadora de tanta capacidad y de tantas pulgadas. El niño sigue concentrado mientras que el padre se percata que alguien no puede pasar, pero en mi curiosidad mantengo la mirada sonriendo con la actitud que tiene el pequeño.
Al ver que esto sucede prefiero buscar el camino alterno dando una vuelta al estante encuentro a otro pequeño consumidor, este de 25 o mas vestido con ropas militares que mantiene su atención boca abierto con unos juguetes bélicos. En su empaque ametralladoras con camuflaje caqui y algunos soldados que están haciendo algunas posiciones militares en otra caja un helicóptero al igual con algunos soldados.
Sigo mi camino y regreso en la línea por donde quería entrar, ahora el niño esta libre de manipular el juguete sin que la canastilla le estorbe el padre en su infinito amor en complacencia con el deja que lo manipule libremente porque este le quita el contenedor; ahora se ve libre de hacer lo que le plazca.
Así es el mundo lleno de deseos y sueños, fantasías que no nos llevan a nada sino a seguir depredando el entorno, ilusiones que nos llenan.
Terminé de hacer unas compras yogurt, pan tostado, cera liquida para zapatos y sustituto de crema para café. Una fila se paga lo consumido y se acabó.
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