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Picardía.

No se que halla sido pero se me hizo algo curioso, sucede que en estos días he ido un poco a hacer ejercicio, ya pesas por todos lados, sudor, cansancio, corazón latiendo por el esfuerzo, se termina la rutina es hora de partir, pero antes de eso veo a una niña en la ventana, observando atentamente y tomando un celular del cual escucha música de banda a todo volumen, no le di importancia desde que apareció sino hasta el final.

Sudando dejo las cosas que ocupé en su lugar, una persona mas se encuentra ejercitándose, la música de la niña ocupa el local completo, cuando la miro ella aparenta no poner nada de atención a lo que hace uno. Dejo a un lado el lugar, salgo, me encamino al carro y puedo observar como ella se abalanza a tomar fotos del muchacho que queda, foto tras foto, siguiendo sus pasos y movimiento al hacer los esfuerzos, una niña de no mas de 12 años, probablemente su primera ilusión, fantasía o yo que se. La música de banda, de borracheras y mujeres acompaña todo estas imágenes guardadas. Se queda quieta después de disparar varias veces  se queda eligiendo cuales son las mejores, pero se da cuenta que es observada cierra el celular, pero la música continua.

Una persona pasa, –Buenas noches buelito – dice ella; –buenas noches mija- le contesta. Sonrío de la picardía del momento en que la niña se convierte en mujer por un segundo, presenciando algunos cuerpos que le agradan de alguna manera.

Subo al carro, bajo la ventanilla y me voy, mañana será otro día.

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