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"A veces te odia porque eres judío y otras veces te odia porque eres palestino. (Antes, hallaba..."

“A veces te odia porque eres judío
y otras veces te odia porque eres palestino.
(Antes, hallaba insoportable
que fueras numantino, albigense,
bruja, negro o gitano.)
Puede ser que te deteste
porque resistes y defiendes tu tierra
o que te abomine porque reclamas tus derechos.
Busca exterminarte porque te niegas a cambiar de religión
o porque abrazas otra religión
o porque no tienes religión alguna
o porque comes tal cosa, o porque no comes tal otra,
o porque bebes cerveza,
o porque no consumes cerveza de su marca.
Si eres pobre te odia casi siempre;
si eres indio y campesino hará cuanto pueda
por borrarte de la estadística;
si eres mujer que hace lo que quiere,
si eres hombre que llora sin vergüenza,
si organizaste un sindicato libre,
si no vendiste tu dignidad,
si te le ríes en su cara,
si lo descubres,
si buscas destronarlo,
querrá tu destrucción.
Así es eso. Y no cambia
aunque aprenda a comer en juego de seis cubiertos,
aunque se ponga una corbata,
aunque se diga democrático
y haga todo lo imaginable
por limpiarse la sangre y la mierda
en su tina con grifos de oro.
Así es eso.
Tú tienes dos deberes:
no dejarte matar de forma alguna
(tiene tantas maneras,
desde el secuestro y la tortura
hasta la compra y las adulaciones)
y no acabar siendo una cosa
semejante a eso que te odia.”

- Pedro Miguel
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