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Un accidente en el camino.

Ya me había tocado alguna vez, vivir accidentes o estar muy cerca de uno, pero en esta ocasión no es una historia sobre mi, sino algo que pude ver en uno de esos viajes hacia el trabajo.

Llegué al crucero, y por casualidad me encontré a un compañero que estaba esperando a cualquiera para poder ir acompañado y no dormir en el camino. Cuando lo vi me dio gusto, por que pensé que era una buena opción para poder ir mas rápido a la comunidad. Íbamos conversando sobre muchas cosas que nos pasan y algunas cosas sentimentales que en ocasiones vivimos, la clásica conversación de la elección de la pareja.

Así transcurrió el camino, hasta que llegamos a detenernos por que estaba una gran hilera de carros parados, seguíamos conversando pero pensé que seguiría mi camino por que debía llegar a mi trabajo, personas importantes me esperaban, además de una solicitud de suma importancia debía ser entregada.

Me despedí y empecé a caminar, el camino era algo largo. Camionetas, tráileres, carros y demás esperaban el momento para pasar. Seguía en el camino observando el paisaje, unas cuantas mariposas volaban por el camino, las inmensas montañas en un verde esplendoroso, el agua escuchándose circular por los riachuelos formados por las lluvias que han caído por toda la región, personas en la charla para matar el tiempo.

A la distancia del camino, comienzo a ver ya la causa del bloqueo, ya llevaba casi media hora caminando, creo que la falta de ejercicio hacia que mi paso fuera lento. Saco la cámara y tomo algunas fotos para dejar guardada la escena.

Una gran cantidad de piedras cubriendo gran parte de la carretera, desprendida de un cerro que se encontraba a unos metros de esta, además de un autobús tirado de costado en una orilla, cristales rotos, curiosos mirando. Una señora de avanzada edad, se encuentra recostada en el piso, sus gritos llegan no solo a los oídos, vestida de huipil y enaguas. La ambulancia ya estaba en el lugar, ella decía que no sentía las piernas que le hormigueaban. La sensacion es fuerte.

Según pude escuchar el accidente fue en la madrugada, a la hora que estaba en ese lugar eran aproximadamente a las ocho de la mañana, muchas horas de sufrimiento.

Me acerco a apoyar en lo poco que pueda, me da miedo hacer algo y dañar a la señora. Sin embargo, se le pone el collarín, además que se le sube a una camilla. Ella decía, no voy a poder, no voy a poder. Tomaba fuertemente de una mano la cartera donde contaba con sus pesos para llegar a su destino.

Se le sube a la ambulancia, llega a decir mi toalla, alguien mas sube las cosas que tiene ella, unas bolsas para el mandado como maletas, con unas cuantas cosas, atadas con un mecatito en las asas para que no se callera algo. La llevan a un hospital.

Muchas personas solamente miran, no se ponen en el papel del otro, no apoyan, parece que es un espectáculo de la realidad, un show como los de la televisión, donde el dolor es tratado como entretenimiento. Miro un poco mas.

Paso del otro lado con cuidado, mirando el camión en una forma que no es regular, recostado dejando ver todos los cables que se encuentran en su interior.

Observo hacia arriba, donde se encontraban las piedras que generaron todo. Me impresiona mucho como somos tan frágiles, un momento nada mas dentro el infinito. Saco la cámara y tomo unas fotos.

Sigo mi camino, camino otro tramo mas. Aunque llego tarde a la cita, intenté hacer algo.

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