Ir al contenido principal

Te vi…

Estaba pasando por el centro, si te soy honesto si estaba pensado en ti, pero jamás pensé que te fuera a encontrar.

Estaba haciendo un intento de trabajo por lo de la escuela, pasamos a varios lugares buscando información, foro ecológico, biblioteca . El istmo llega  a ser bastante interesante cuando uno se da la oportunidad de encontrar lo que se esta quedando a oscuras, en el olvido, en la costumbre de reproducir lo que la televisión dice, matando lo que nos hace ser y lo que nos diferencia de los demás.

  Nos facilitaron algunos materiales que servirían de mucho para desarrollar las actividades que se van a presentar. Salimos, ya se había acabado la búsqueda, pensaba ir y acompañarlas un rato. En este momento necesito compañía, platicar con alguien, evitar estar solo.

Caminábamos rumbo a los taxis. La platica era buena. Se quedaron un momento viendo zapatos, me quede esperando a que terminaran, los recuerdos llegaron, la nostalgia hizo un llamado a mi mente, terminaron de ver, seguimos el camino. Tantos recuerdos me están acabando.

Creo que por eso me adelante de ellas, comencé a sudar, saqué un pañuelo y sin pedirlo, volteo y apareces. Una sensación recorre mi cuerpo, sale del estomago y pasa a otras partes. Pensaba que todo eso ya había sido superado, pero mi reacción es que todavía mi ser siente algo.

Sigo con el pañuelo secándome la cara, miro hacia adelante y evito detener la marcha para hablarte o saludarte o no se que cosa haría. Pero respeto tu decisión. Así quisiste que fuera. Sin pretextos. Se que eso es solamente mis sentimientos. Para ti soy un mal recuerdo, un nada.

Me adelanto unos pasos, quiero voltear para verte ahí sola aunque estés acompañada. Este pudo ser un momento, pero se que te molestaría, ya me habías dicho que te profetizaron no se que, que jamás te volviera a buscar, un horrible hasta nunca fue escrito en algún momento, me gustaría saber cual fue el augurio, para que eso jamás suceda.

Sigo caminando, mis sentimientos se revuelven en un instante, pero sigo. Me detengo en el puesto de películas, intento ver, pero no estoy concentrado. Alguien me podría preguntar cual es la mejor película o que busco y no sabría que decir, no estaba en mi. Evito quedarme. Sigo mi camino.

Me pareció haber escuchado mi nombre, no quise voltear. Mis compañeras no sabían que tenia, pero me les había adelantado. Voy esperándolas y nos volvemos a unir. Me piden que las acompañe a cenar. Lo evito. Se que estas por ahí y no te quisiera volver a ver. 

Doy una vuelta al mercado y tomo un autobús rumbo al crucero. En el camino me dieron ganas de llorar, pero se que eso ya no debe de ser, ya formalizaste algo, así mandaron razón, ya están juntando dinero. Que torpeza la mía, seguir con esto.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El sueño del consumo

Estar entrando a un comercio es ya un circo donde todo mundo se queda a ver algunas de las funciones que mas le llamen la atención: computo, televisiones de tantas pulgadas y demás formas en que el petróleo se pueda moldear. En esta ocasión pude notar a dos niños, uno de apenas tres o cuatro años y el otro de mas de veinticinco. Comenzando a andar en el local observo un bloqueo una canastilla pequeña mantiene bloqueado el paso noto que un pequeño esta embobado observando un juguete y con su manita se pone a manipularlo con la otra sostiene la manija del contenedor, un toque y el muñeco se mueve prendiendo una luz, el padre a cierta distancia mantiene su atención en una computadora de tanta capacidad y de tantas pulgadas. El niño sigue concentrado mientras que el padre se percata que alguien no puede pasar, pero en mi curiosidad mantengo la mirada sonriendo con la actitud que tiene el pequeño. Al ver que esto sucede prefiero buscar el camino alterno dando una vuelta al estante encuen...