Por lo regular no vemos con detalle muchas cosas que pasan a nuestro alrededor. Una de estas cosas que pueden servir para intentar comprender el papel de lo cotidiano y con su reproducción del sistema social.
En esta ocasión estaba esperando a que me tocara recibir unos papeles, éramos muchos los que estábamos ahí. Se levantó una lista para que como fueran llegando, se fueran entregando los documentos.
Pero como siempre los vivales se pasan las listas y las filas. Algunos nos mantuvimos callados, eso es ser cómplice de esto, pero quien se encargaba de darlos, era uno de los coparticipes, por que si se los daba.
Algunos compañeros que estuvieron esperando por medio del orden, se desesperaron y cayeron en eso. Tristemente con esto se puede dar uno cuenta que la corrupción la hacemos todos, no solamente el sistema, sino que ya esta en el imaginario social como algo valido, como una forma de hacer las cosas mas fácilmente y sin estar preocupándose de nada.
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